Translate

martes, 22 de diciembre de 2009

Adventureland (2009) de Greg Mottola




La comedia de adolescentes (Teen Comedies) es un subgénero asentado desde hace más de tres décadas en la producción americana. La evolución de este tipo de películas ha pasado desde Porky´s (Bob Clark, 1982) y Desmadre a la americana (John Landis, 1978) hasta algunas comedias que proponen una relectura del subgénero como la saga American Pie, Academia Rushmore (Wes Anderson, 1998) o más actuales como Juno (Jason Reitman, 2007) y las perpetradas por Judd Apatow, Seth Rogen y compañía. Adventureland, escrita y dirigida por Greg Mottola, vuelve a la misma fórmula de su anterior película, Supersalidos (Superbad, 2007), la comedia humana mezclada con melancolía y añoranza juvenil. Su nueva película está ambientada en un parque de atracciones muy cutre, situado en Pittsburgh. James Brennan acaba de graduarse y planea un viaje a Europa junto a su amigo Eric, pero las dificultades económicas por las que está pasando su familia, dan al traste con sus intenciones. Además, tiene que buscarse algún empleo de verano para ahorrar dinerillo para la universidad. El único trabajo que encuentra es en un parque de atracciones llamado Adventureland y su puesto como ayudante de juegos, no le seduce demasiado. Sin embargo, allí trabará amistad con sus compañeros y encontrará una chica, Emma, de la que se enamora. Pero no todo será color de rosa en la vida de Brennan y sus amigos.


Mottola mezcla el drama y la comedia en Adventureland componiendo un producto agridulce que deja un poso nostálgico, a la vez que esperanzado, en el espectador. El público que más se puede identificar con este film no es el más joven, sino aquel comprendido entre la treintena y la cuarentena, que puede revivir esos tiempos en los que no existían tantas responsabilidades, pero que igualmente eran difíciles en las relaciones sociales y, sobre todo, en el amor. Las referencias a la marihuana (muy presente en el film) y la música pop y rock de finales de los ochenta, desde un punto de vista inocente, añaden a Adventureland un toque simpático que desdramatiza en cierta medida la historia de amores y desamores que narra. No obstante, la banda sonora del film está firmada por el grupo indie neoyorkino Yo la tengo.


El tono de comedia contenida se extiende por todo el film, no llegando al desparrame de otras comedias de universitarios americanos, que hacen del chiste y la grosería su leitmotiv narrativo, y en este punto no voy a mencionar ninguna en concreto, porque seguramente se nos vienen a la cabeza unas cuantas. Ese equilibrio narrativo hace de Adventureland un film diferente y simpático, aunque formalmente no aporte mucha novedad y no se decante por una estética personal. En este terreno, parece que Mottola se siente muy cómodo y su fórmula resulta efectiva, aunque en un futuro no muy lejano, debemos pedirle más, pues como todo, la repetición desgasta bastante.


Por último, hay que destacar el elenco de jóvenes actores, que bien dirigidos por Mottola, crean unos personajes con mucho carácter, a pesar de resultar clichés (el perdedor, el guaperas, el freak, la animadora, la incomprendida…etc.). Algo que resulta difícil de evitar y que no preocupa mucho a los guionistas especializados en comedias Teen.

8/10

Daniel Muñoz Ruiz