Translate

domingo, 21 de febrero de 2010

Precious (2009) de Lee Daniels


Producto comercial presentado bajo el paraguas de “cine independiente”, Precious resulta una obra sin la mínima transcendencia. Lee Daniels nos presenta a una joven negra con bastante sobrepeso, que sufre violaciones de su padre ante la pasividad de su madre. Tras un primer embarazo que dio como fruto una niña con síndrome de Down, Precious vuelva a quedarse embarazada y comienza a replantear su vida. Conoce a una maestra de buen corazón que le ayudará a recuperar su autoestima y a pensar en el futuro con esperanza. Ante este planteamiento, Daniels, dirige su relato a mostrar al público los malos tratos con la clara intención de conmover, buscar la lágrima fácil, pero la jugada le sale mal, pues se nota totalmente forzada y melodramática. Además, no cuenta con la ayuda de un brillante guión sobre el que poder trabajar. El responsable de tal despropósito se llama Geoffrey Fletcher, que según su curriculum, firma su primer guión de largometraje. Por ese lado, puede entenderse que el resultado sea tan pobre, con unos giros melodramático totalmente previsibles que, sin embargo, resultaron una sorpresa para parte de la audiencia que veía la película en la misma sala que yo. Bueno, aparte de esto, Precious es un ejemplo de cine social mal entendido. Aquí, Daniels sólo presta atención a los hechos deleznables que ocurren en una familia pobre afroamericana, pero en ningún momento existe reflexión alguna sobre el problema, sus causas, sus consecuencias y sus soluciones. La pretenciosidad y autocomplacencia de la película, resulta casi obscena.

Pero Daniels, no contento con todo esto, reviste el relato con técnicas posmodernas, que más que una propuesta estética resulta ser una excusa para espectacularizar el relato en pos de hacerlo más melodramático. Los movimientos estroboscópicos, el montaje picado o los planos ralentizados de algunas secuencias cumplen sólo esa función, sin aportar nada a la historia. Así también pueden meterse en el mismo saco las ensoñaciones de la protagonista, que son de dudoso gusto, con la excepción del guiño a Dos mujeres (Vittorio De Sica, 1960), en la secuencia en que Sofía Loren come con su hija después de la terrible violación sufrida por las dos.

A favor de este film sólo se puede destacar la interpretación de la madre a la que da vida la actriz Mo’Nique, pero con un mejor guión seguro que habría conseguido uno de esos papeles que marcan una carrera. La actriz que interpreta a Precious, Gabourey Sidibe, está correcta aunque da la sensación que se interpreta a sí misma en muchos momentos. En busca de la comercialidad, encontramos cameos de Lenny Kravitz y Mariah Carey, dos rostros populares que no destacan precisamente por sus dotes interpretativas. Eso sí, la banda sonora en atractiva, con temas soul y música negra que sintonizan con las escenas.

Para concluir, tengo que decir que no recomiendo esta película, y que mejor, os gastéis el dinero en otra cosa. Con películas así, la comunidad negra afroamericana debería indignarse, pues no hace más que perpetuar el estereotipo de negro pobre que vive de la beneficencia sin indagar en las causas ni reflexionar sobre el problema.

3/10

Daniel Muñoz Ruiz

No hay comentarios:

Publicar un comentario