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jueves, 13 de octubre de 2011

No habrá paz para los malvados (2011) de Enrique Urbizu


Regreso a la gran pantalla del director vasco Enrique Urbizu, que cuenta de nuevo en esta ocasión con su actor fetiche, José Coronado, como ya ocurriera en sus anteriores trabajos La caja 507 (2002) y La vida mancha (2003). El presente film, que fue presentado en el pasado Festival de San Sebastián, constituye un ejemplo perfecto de lo que falta en el cine español, buenas películas de género. No habrá paz para los malvados es un thriller enérgico, oscuro, acción pura sin renunciar a la crítica y la reflexión sobre temas espinosos. Urbizu y su co-guionista habitual, Michel Gaztambide, construyen un guión de tiralíneas, calculado al milímetro para despertar la intriga en el espectador y sacudirle como un puñetazo en el estómago. El comienzo del film es impactante, de esos que se recordarán mucho tiempo. Pero después de dejar el listón tan alto, el resto del relato se desarrolla abriendo una trama ramificada sin recurrir a flashbacks u otro tipo de recursos narrativos que faciliten la tarea. El film de Urbizu es pura narración visual, con mucha maestría y mucho temple a la hora de dosificar la información. Esta cualidad puede poner nerviosos a algunos espectadores por momentos, pero es la base sobre la que la película crece.

Como en La caja 507, José Coronado interpreta a un policía corrupto, pero en este film, Santos Trinidad no es tan “malvado” como su rol de Rafael Mazas. Aquí, Coronado da vida a un fracasado, a un anti-héroe alcohólico y asesino, que sin embargo, no duda en enfrentarse él solito a una célula terrorista, que descubre sin proponérselo. Su punto de vista dirige la narración del relato, pero alterna con el punto de vista de la juez Chacón (Helena Miquel), que investiga el triple homicidio con el que se inicia el film. De ahí, la complejidad narrativa que señalábamos antes. Coronado despliega una galería de registros muy variada y convincente, bien secundado por Helena Miquel y Juan José Artero, entre otros.

Pero No habrá paz para los malvados no es un simple film de acción, con buenos y malos, tiros y explosiones. Al igual que en La caja 507, en la que la corrupción política e inmobiliaria subyacía como detonante de la trama, aquí es el terrorismo islámico, el narcotráfico y sobre todo, la incapacidad de las fuerzas de seguridad del Estado para combatirlos eficazmente. Y no por falta de medios, sino por falta de coordinación y desinterés de los mandos, situaciones que critica el film sin concesiones. Sin duda, una vez más Urbizu demuestra que es un cineasta comprometido en la denuncia del sistema corrupto y podrido en el que se han convertido algunos estamentos de la sociedad española. Y lo hace con películas altamente entretenidas y que proporcionan al espectador emociones encontradas, desafiando su sentido de la moralidad y sin nada que envidiar a maestros del género como Robert Aldrich, Don Siegel o Samuel Fuller. Que los malvados descansen en paz, mientras veamos películas como la de Urbizu.

8/10

Daniel Muñoz Ruiz

5 comentarios:

  1. Estimada Lenteja,

    dejando a un lado los detalles técnico y la óptica cinéfila he de comentar como simple espectador que el "film", la película, me pareció bastante floja.
    Empezaré por decir:" Maldita Sea Trinidad, si no fuera por que eres uno de mis mejores hombres..." "Trinidad, cógete unos días de vacaciones, es una orden" el papel de Santos Trinidad me recordó al típico policía maldito de películas americanas (muy parecido al que interpreta Bruce Willis en 9 calles (o eran 7?).
    La Juez, plano como el altiplano y mal ejecutado y me atrevería a decir que documentado.
    Una cedula terrorista? venga yaaaaaa...para mi sin pies ni cabeza.
    Tal y como empezó la peli esperaba bastante más, me aburrió y eso que me trago hasta granjero busca esposa.

    Alberto López.

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  2. Agradezco vuestras opiniones. Las respeto mucho, pero no las comparto en absoluto.

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  3. No alcanzo a entender cómo "No habrá paz para los malvados" ha podido recibir el goya a la mejor película y menos aún, a la mejor dirección (La piel que habito está infinitamente mejor dirigida aunque es peor película), así como las grandes críticas y contínuas recomendaciones.
    Es una buena historia sí, pero muy mal contada, sin explicar las motivaciones del único protagonista, Santos Trinidad y con unos secundarios no sólo insulsos, sino prácticamente inexistentes. Un guión más trabajado y una mayor profundidad en los personajes hubiese hecho de este film algo realmente extraordinario.

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  4. a mi si me gusto la peli, me pareció un interesante ejercicio de acción.......

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