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lunes, 26 de diciembre de 2011

El futuro (2011) de Miranda July


El segundo largometraje de la joven directora norteamericana Miranda July nos introduce en un tema tan tratado por el cine como son las crisis de parejas. En este caso, una pareja de treintañeros que, ante lo rutinaria que se ha vuelto su relación y lo insulso de sus vidas, adoptan a un gato herido para intentar darle sentido a su unión. En su primer largometraje, Tú, yo y todos los demás (2005), July imprimía su visión particular sobre la vida desde varios puntos de vista, pues se trataba de una comedia coral. Sin embargo, El futuro gira en torno a la pareja protagonista Sophie (la propia Miranda July) y Jason (Hamish Linklater) cuyo universo comienza y termina en su relación. Los personajes son asépticos, sin interés, vacuos. Resulta muy complicado identificarse con ellos y mucho más entender sus actitudes ante la crisis de pareja por la que están transitando. El drama está sobredimensionado por el afán de la directora en convertir la historia en una metáfora de las relaciones amorosas y los sentimientos que se desprenden de ellas. En este aspecto, el tema del film es universal, existencial, como en su primer largometraje, pero a diferencia de éste, que sí llegaba al espectador, El futuro causa distancia, e incluso, rechazo, al bordear los límites del ridículo en muchas ocasiones.

En mi opinión, el recurso a la ciencia ficción más rudimentaria, como es el detener el tiempo, no consigue el efecto poético deseado. Más bien, resulta otro obstáculo más en el camino que nos acerca a las emociones de los personajes. Digno de alabar es la actitud de la mujer, que toma las riendas para acabar con la relación por medio de una infidelidad, pero después July lo convierte en algo naïf que le quita todo el peso a la arriesgada situación. Puede decirse que estamos ante una visión femenina del amor, pero en esta ocasión, cae en el estereotipo más machista posible, tanto en la actitud de ella como en la de él.

Pero bueno, no todo me parece negativo en esta película. Su narración es original y arriesgada, aunque la voz narradora del gato no me parezca muy acertada. En momentos puntuales, July consigue imágenes poderosas llenas de fantasía. Hay una secuencia (no diré cuál para no fastidiar a los que no hayan visto la peli) que sobresale y resulta muy cómica, además del tratamiento temporal que consigue.

En definitiva, vistas las expectativas que me provocaba su primer film, que es altamente recomendable, este nuevo trabajo de Miranda July me ha decepcionado. El futuro es un ejemplo del peor cine indie y de que un exceso de excentricidad egocéntrica puede dar al traste con unas intenciones en principio válidas. La sucesión ininterrumpida de performances por parte de July convierten su película en un trabajo fallido, prescindible y olvidable. Otra vez será.


4/10


Daniel Muñoz Ruiz

1 comentario:

  1. hola!!! "Tú, yo y todos los demás" tenía su punto, es verdad, una plei curiosa, de ésas que, sin ser buena-buena, te acuerdas de cosas muchas veces (yo de lo de la moneda,jeje). A mí tmb me gustó, sobre todo algunos puntos de humor; Y lo de poner voz a las fotos es muy 'chanante'... Todo tan naif y luego tan cañero..
    Por lo que dices, ese toque entre cursi y 'a punto de perder el ritmo' con cosas curiosas cotidianas le ha llevado a la deriva.. Da pena, porque la muchacha viene del mundo del arte y le pone muy buena intención, ha conseguido empezar a hacer cine (y dejar de hacer performance, o combinarlas) -y eso a veces es.. demasiado explosivo, da miedito!! Aunque mira Julian Schnabel, pintor, y qué cine hace.
    Igual sería mejor una 'desmirandazación': vamos, que no fuera ella quien actúe, se me hace un poco cursi; pero bueno, tmb igualmente perdería la gracia..
    alertada quedo de no ir a verla.
    chao!

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