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sábado, 21 de diciembre de 2013

Mud (2012) de Jeff Nichols


 
 
Tercer largometraje del joven director y guionista estadounidense Jeff Nichols, que cumple con creces las expectativas creadas por su anterior film, Take Shelter (2011). Ellis (Tye Sheridan) es un adolescente de 14 años que vive con sus padres en una casa flotante a la orilla del río Mississippi. Su inseparable amigo Neckbone (Jacob Lofland) es huérfano pero vive con su peculiar tío Galen (Michel Shannon), que realmente no actúa como “padre”. Ambos chavales poseen un espíritu aventurero que les llevará a descubrir una barca colgada de un árbol en una isla perdida del río. Ante tal hallazgo, no dudan en entrar en el bote y sorprenderse al saber que está habitado por un extraño hombre llamado Mud (Matthew McConaughey). Al principio recelan de él, pero con su poder de convicción, Mud consigue que los niños le ayuden, pues él es un forajido de la justicia, buscado por asesinato, que está esperando la llegada de su novia Juniper (Reese Witherspoon) para huir juntos. Ellis no duda en prestarle su ayuda pues considera que el amor de la pareja debe triunfar sobre lo demás. La imagen que tiene de Mud no es la de un asesino sino la de un fiel amante que hace todo lo que haga falta para proteger a su chica. Ya nos daremos cuenta que no todo es tan sencillo. Paralelamente a la preparación de la fuga, la familia del asesinado busca, movidos por la venganza, a Mud, otorgándole otra dimensión dramática al relato.

Jeff Nichols cambia de registro con Mud, mucho menos oscura que sus anteriores trabajos pero que conserva ese misterio que envuelve a la historia. Igualmente es menos minimalista, su guión está más trabajado y resulta más agradecida para el espectador. Ambientada en su Arkansas natal, la puesta en escena del film nos sumerge en un entorno fluvial de la Ámerica profunda, sureña, cuya población goza de muchos menos recursos que la de las grandes ciudades. Allí, Ellis y Neckbone se mueven como peces en el agua. Su relación con Mud, sobre todo Ellis cuyos padres están separándose, es el motor de la película. Narrada desde el punto de vista de Ellis, Mud está idealizado, es un héroe que sólo ha defendido a su amada. El paralelismo que crea Nichols con la primera novia del chico, le hará madurar y cambiar la idea del significado del amor que tenía en su cabeza.

Las interpretaciones de los actores son fundamentales para conseguir que el film resulte tan entrañable. El joven actor Tye Sheridan, ya descubierto en El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011), consigue expresar muchas emociones con solo una mirada. Su interactuación con el debutante Jacob Lofland es brillante. McConaughey interpreta uno de los mejores papeles de su carrera, demostrando que tiene hueco en el cine independiente, pues andaba encasillado en papeles de personajes vacío de mediocre films comerciales. Y Mud también cuenta con valiosas aportaciones de actores conocidos en personajes secundarios como Michel Shannon, Reese Witherspoon o Sam Shepard.

Nichols firma un film excelente y muy distinto a Take Shelter. Una mezcla precisa de drama, viaje iniciático, thriller y aventuras. Sin renunciar a su personalidad autoral, patente en los ambientes y los personajes, el director da cierta cancha a elementos más convencionales en busca de hacer más accesible su narrativa y llegar a más espectadores. Confirma así que estamos ante uno de los directores con mayor talento del cine independiente norteamericano actual.

 

9/10

 
 

Daniel Muñoz Ruiz