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lunes, 31 de marzo de 2014

Frances Ha (2012) de Noah Baumbach



Frances (Greta Gerwig) y Sophie (Mickey Sumner) son dos muy buenas amigas que comparten apartamento en Brooklyn. De hecho, son las mejores amigas como ellas mismas no paran de decir. O por lo menos eso piensa Frances, que no duda en dejar plantado a su novio cuando éste le pide que se vayan a vivir juntos y ella contesta que no puede dejar tirada con el alquiler a su mejor amiga. Sin embargo, Sophie no piensa igual y a las primeras de cambio opta por marcharse a un apartamento en Tribeca, su barrio preferido de Nueva York, sin tener en cuenta los sentimientos de Frances. Noah Baumbach, director estadounidense nacido en 1969, comparte generación con figuras del cine independiente americano como Spike Jonze, Darren Aronofsky (sólo al principio de su carrera) o Wes Anderson, con el que colaboró en los guiones de Life Aquatic (2004) y Fantástico Sr. Fox (2009). Sus historias tienen en común el desarrollo de personajes en crisis, muchas veces a la deriva, que tratan de encontrar su lugar en el mundo. Además, cada uno lo hace con un estilo de autor que logra que sus films tengan un toque inconfundible. En Frances Ha, Baumbach crea junto a Greta Gerwig la actriz que da vida a la protagonista, el retrato de una joven cercana a la treintena cuyos sueños están muy lejos de cumplirse y lo que más valora en su vida es la profunda amistad que mantiene con su mejor amiga. Como ella misma dice, parecen “dos lesbianas que ya no tienen sexo”. Su viaje vital transita entre la inmadurez propia de la adolescencia que se resiste a abandonar y la responsabilidad que se supone debe adquirir pues es más propia de su edad.

Baumbach homenajea a la Nouvelle Vague, sobre todo a Truffaut y Godard con el uso del blanco y negro, la música de George Delerue y citas más o menos obvias cuando la protagonista viaja a Paris. También encontramos una cita expresa a Mala Sangre (1986) de Leos Carax, otro director del que bebe Baumbach, cuando Frances corre y baila por las calles neoyorkinas al ritmo de Modern Love de David Bowie al igual que lo hiciera Denis Lavant por las calles de Paris. Pero igualmente podemos encontrar referencias al cine de Woody Allen, no solamente por desarrollar la trama principalmente en la ciudad de Nueva York, sino por el tratamiento de los personajes y las situaciones cómicas que recuerdan a ciertos films del genial director. France Ha mantiene un tono contenido durante todo el relato, sabiendo frenar y cortar situaciones que podrían haber caído en el patetismo o en la caricatura. Sienta las bases de su éxito en la magnífica interpretación de Greta Gerwig, que construye una Frances de la que es muy difícil no enamorarse, gracias a su naturalidad y espontaneidad que hacen de esta soñadora una mujer fuerte que nunca se rinde. La belleza del blanco y negro, la fantástica selección musical y la sutileza de las situaciones tanto cómicas como dramáticas hacen el resto.

Es cierto que el cine de Baumbach no goza de tanto éxito comercial como el de algunos de sus coetáneos, pero sus films íntimos y profundamente emocionales, lo sitúan como uno de los creadores más estimulantes del cine independiente americano. Y, además, con Frances Ha nos ha regalado uno de los mejores personajes femeninos dela cinematografía americana de las últimas décadas.


8/10




Daniel Muñoz Ruiz